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ARTÍCULO 3: Navegando la Tormenta: Estrategia de Inversión ante la Burbuja de IA

  • 2 dic 2025
  • 5 Min. de lectura

I. Introducción

En los dos artículos anteriores, hemos desgranado la tesis de Michael Burry sobre una posible burbuja en el sector de la Inteligencia Artificial. Primero, exploramos los inquietantes paralelismos históricos con la sobreinversión en infraestructura de la era dot-com. Luego, nos sumergimos en la preocupante evidencia de una manipulación contable sistemática que infla los beneficios a través de la extensión de la vida útil de activos que se vuelven obsoletos a un ritmo vertiginoso. Ahora, pasamos de la teoría a la práctica. ¿Cómo puede un inversor individual, con capital limitado, actuar ante esta información? Este último artículo tiene como objetivo traducir el análisis de Burry en una estrategia de inversión concreta, combinando su enfoque de apuestas asimétricas con una perspectiva personal y una gestión de riesgos prudente para navegar la posible tormenta que se avecina.

II. El Timing del Ciclo y el Posible Catalizador

Una de las lecciones más cruciales de la Teoría del Ciclo de Capital de Burry es que esperar una señal clara para vender es una estrategia perdedora. Históricamente, los mercados alcanzan su punto máximo mucho antes de que el gasto de capital comience a disminuir. El pico de marzo de 2000, por ejemplo, ocurrió sin un catalizador aparente, mientras los CEOs seguían proclamando una demanda sin precedentes. Entonces, ¿qué podría despertar al mercado esta vez? Burry sugiere que, si hay un catalizador, podría provenir del opaco mundo del crédito privado.

Este mercado, que ha explotado en tamaño desde la crisis de 2008 al operar con una regulación más laxa que la banca tradicional, se ha convertido en un financiador clave para la construcción de centros de datos de IA. La pregunta que Burry plantea es: ¿por qué los gigantes tecnológicos, más ricos que muchos países, recurren a esta financiación? La respuesta, insinúa, podría ser un desajuste de duración catastrófico: préstamos a largo plazo financiando activos (chips y servidores) cuya vida económica útil es cada vez más corta. Cualquier tensión en este mercado podría ser la chispa que encienda la pradera.

III. Modelos de Valoración Ajustados a la Realidad

En un entorno donde los beneficios reportados pueden estar distorsionados, los modelos de valoración tradicionales deben ser ajustados. No basta con aplicar un múltiplo PER o realizar un Flujo de Caja Descontado (DCF) basado en las cifras oficiales. Un inversor prudente debería:

1.Ajustar la Depreciación: Recalcular los beneficios utilizando una vida útil más realista para los activos de IA (ej. 2.5 a 3.5 años, en lugar de 6).

2.Evaluar la Calidad de los Activos: Estimar el valor real de los activos en el balance, considerando el riesgo de amortizaciones masivas como la de Baidu.

3.Analizar el ROIC (Retorno sobre el Capital Invertido): Proyectar el ROIC futuro considerando los crecientes costes de energía, mantenimiento y la rápida obsolescencia, en línea con las preocupaciones del propio Satya Nadella.

4.Vigilar el CIP (Construction-in-Progress): Un aumento del CIP sin una correspondiente puesta en servicio de activos puede ser una señal de que la demanda no está cumpliendo las expectativas.

IV. Estrategia de Cobertura: La Apuesta Asimétrica

Ante un riesgo de cola (un evento de baja probabilidad pero de alto impacto) como el estallido de una burbuja, la estrategia más inteligente no es apostar toda la cartera, sino realizar apuestas asimétricas con riesgo limitado y un potencial de ganancia exponencial. Las opciones put de largo plazo son el vehículo perfecto para esto.

Mi Enfoque Personal y Estrategia:

Reflejando la filosofía de Burry pero adaptada a un capital más limitado, he estructurado mi posicionamiento en dos fases, asignando un pequeño porcentaje de la cartera a esta tesis bajista.

Fase 1: Cobertura a Corto Plazo (1.5% del capital)

Actualmente, mantengo una posición táctica a corto plazo compuesta por:

•Puts sobre el índice MNQ (Micro E-mini Nasdaq-100) con vencimiento en 112 días y un strike un 20% por debajo del precio actual. La elección de este vencimiento no es casual: se alinea con mi expectativa de que, si bien la Fed podría bajar los tipos en diciembre, es probable que haga una pausa hasta marzo o abril de 2026. Este período de inacción podría generar incertidumbre y volatilidad.

•Calls sobre el VIX (índice de volatilidad) con el mismo vencimiento, que actúan como una cobertura directa contra un aumento súbito del miedo en el mercado.

La limitación práctica aquí es que no existen opciones sobre el MNQ con vencimientos más largos, y las opciones sobre el índice Nasdaq estándar (NDX) son prohibitivamente caras.

Fase 2: Apuesta Estructural a Largo Plazo (2.5% adicional del capital)

El núcleo de la estrategia, que planeo implementar, consiste en comprar puts sobre acciones individuales de empresas que son el epicentro de la tesis de Burry. Las características de estas opciones serán:

•Vencimientos muy largos: Mediados de 2027 y principios de 2028. Esto permite que la tesis madure sin la presión del decaimiento temporal (theta).

•Strikes muy OTM (Out of the Money): Entre un 30% y un 50% por debajo del precio actual de las acciones. Esto reduce drásticamente el coste de la prima y maximiza el apalancamiento si se produce una corrección severa.

•Objetivos: Empresas con las "red flags" más evidentes: extensión agresiva de la depreciación (Meta, Alphabet), falta de transparencia en el CIP (Microsoft) o modelos de negocio de "bare metal" muy expuestos (Oracle, a quien Burry califica como "el peor").

En total, la exposición a esta tesis bajista se limitará a un 4% del capital total. Si la tesis es incorrecta, la pérdida máxima está limitada a ese 4%. Si es correcta, el potencial de ganancia es de varios múltiplos de la inversión inicial.

V. La Cartera Base: Un Fundamento Defensivo

Es crucial entender que esta estrategia de cobertura no existe en el vacío. El 96% restante de la cartera debe estar construido sobre una base sólida y diversificada que pueda prosperar incluso si la burbuja no estalla o tarda años en hacerlo. Mi cartera base (que representa el 70% del total) está diversificada de la siguiente manera:

•Acciones "Value" (20%): Empresas con valoraciones razonables y beneficios reales.

•Acciones "Growth" sin relación con IA (10%): Crecimiento en sectores no afectados por la manía.

•Small Caps (10%): Diversificación por tamaño y menor correlación con las mega-capitalizadas.

•Acciones Chinas (10%): Diversificación geográfica y valoraciones más deprimidas, aunque con sus propios riesgos.

•Otros (30%): Incluyendo efectivo, renta fija y otros activos para mantener la flexibilidad.

Esta estructura asegura que la cartera no dependa de una única tesis y pueda generar retornos mientras se espera que el escenario bajista se materialice.

VI. Perspectiva Personal y Conclusión

Ir en contra de una manía del mercado es una de las cosas más difíciles en la inversión. Requiere una fuerte convicción, disciplina en el tamaño de las posiciones y, sobre todo, paciencia. La historia de Michael Burry con la crisis subprime nos enseña que ser temprano es indistinguible de estar equivocado durante mucho tiempo. Sufrió una presión inmensa entre 2005 y 2007 antes de que su tesis se validara espectacularmente. El uso de opciones a largo plazo es la herramienta que nos permite ser tempranos sin ser liquidados.

La tesis de Burry sobre la burbuja de la IA resuena con fuerza porque no se basa en opiniones, sino en datos contables, precedentes históricos y las propias palabras de los líderes de la industria. La reacción defensiva y desproporcionada de empresas como Nvidia no hace sino reforzar la sospecha de que ha tocado un nervio sensible.

Nadie puede predecir el futuro con certeza. La IA podría ser tan transformadora como prometen sus evangelistas. Sin embargo, la preparación es siempre superior a la predicción. La estrategia aquí descrita no es una apuesta apocalíptica, sino un seguro calculado. Es un reconocimiento de que, si bien esperamos lo mejor, debemos estar preparados para lo peor. Como diría Charlie Munger, el legendario socio de Warren Buffett, "si andas por ahí reventando muchos globos, no vas a ser el tipo más popular de la sala". Pero a veces, es precisamente ese tipo el que evita la catástrofe.

 
 
 

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